top of page
Branding-Rhino.jpg

La marca que decidió ensuciarse

Durante años, Rhino fue fuerte. Pero lucía limpio. Y eso no tenía sentido. Porque sus botas no caminan en pasarelas: pisan tierra, calor, escombros, peligro. Así que el rebranding no fue una actualización… Fue una declaración. Quitamos lo pulcro, lo artificial, lo genérico. Y dejamos que la marca hablara con polvo, con grietas, con textura. Rhino no debía verse bonita. Debía verse real. Como la vida de quien se pone esas botas y no le teme a ensuciarse para sacar al mundo adelante.

bottom of page